El Paracaídas de Hoy: Ivanny Soto

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Que define al hombre?

Sus sueños, su carácter, su actitud, su entorno, su medio, su familia, su realidad? Muchos apoyarían o estarían de acuerdo con alguna de estas respuestas, en mi opinión, lo que define al hombre es su corazón. Independientemente de que como dice la biblia: “Engañoso es el corazón del hombre, la realidad es que lo tenemos, y Dios quiere habitar en él, entonces es muy importante.

Al corazón que me refiero no es el de sangre, carne y arterias, sino al corazón donde mora la esencia del ser humano y la pasión que define su vida y su actuar. Los ejemplos son muchos, diversos, de todos los colores, grandes historias de hombres cuya pasión y fé en sus propias convicciones, que yacían en lo más profundo de su ser “su corazón”, los llevaron a desafiar el tiempo, sus realidades, sus limitaciones, su propia naturaleza.

Que era lo que todos estos hombres tenían en común, un corazón que definiría el sentido de sus vidas, por encima de cualquier realidad. A veces, no sabemos poderle nombre a esos sentimientos que nos inquietan, muchas veces, hasta molestan, porque queremos continuar la vida que tenemos, pero cada cierto tiempo, se abre en nuestras vidas un espacio y brotan los sueños y anhelos profundos, que moran en nuestro corazón. Las preguntas siempre presentes, para que vine a este mundo? cuál es mi propósito? que es lo que haré el resto de mi vida? Para algunos, ya ha estado claro, para otros es la búsqueda que no termina; y qué si echáramos una ojeadita en nuestro corazón y revisáramos que es lo que verdaderamente amamos? que es lo que verdaderamente nos hace feliz? por tonto y absurdo que parezca, muchas de la claves para responder posteriormente esas preguntas están allí.

En mi caso, mi pasión viene de la mano de conocer y explorar otras culturas, lo que me hace feliz es ir y conocer gente diferente, ver otras ciudades, empaparme de otras culturas y compartir la mía, y en ese camino hacer algo en beneficio de otros, no me refiero a obras de caridad, ni mucho menos, no es necesario ir lejos para ayudar a alguien, solo basta mirar a nuestro alrededor. Me refiero a ese contacto, ese conocimiento que se traduce en acción para ayudar, para colaborar.

Y como siempre vienen las preguntas, cómo lo hago? desde qué posición? Etc., etc., etc. y he ahí el comienzo!! He ahí, donde se comenzarán a responder las preguntas que siempre nos hacemos.

La biblia dice en uno de sus versículos que del corazón del hombre salen las cosas malas y abominables, pero también dice que Dios quiere transformar nuestro corazón para habitar en él, es Dios habitando en nuestro corazón lo que nos ayudará finalmente a trazar el rumbo para ser quienes queramos ser, para beneficio propio y de nuestros semejantes.

 

El Paracaídas de hoy: Joan Patricia Landolfi

Como saben, dentro de la sección “El Paracaídas” publico escritos de amigos, y personas que admiro y respeto por tener opiniones muy definidas.  Este es el caso de nuestro invitado de hoy.  Les dejo con el escrito de Joan:

En los trabajos como en la vida sólo tenemos la puerta

 “Cuando E’to no e’ Mio”

Aclaro desde el inicio que el título esta escrito así a propósito!

Últimamente me ha chocado más que en cualquier momento de mi vida la realidad de que esta vida es prestada, en cualquier momento nos tocan el timbre de recreo y tenemos que ir a ponchar la tarjeta de GAME OVER y pasar a la “mejor vida”.

Pero no sólo este tema de que la vida tiene fecha de vencimiento es lo que me ha recordado varios eventos sucedidos últimamente, si no que algunas cosas (materiales) y situaciones que vivimos o lugares donde nos encontramos “no son de uno”… El ser humano (porque me niego a decir que el dominicano) tiene la mala costumbre de creerse que todo lo que tiene a su disposición sin haberlo comprado es suyo, ejemplos:

*  Cuando entras a trabajar nuevo a una empresa estas muy consciente de que esa empresa y ese escritorio, teléfono, computadora, calculadora y hasta la grapadora que te asignaron son bienes de la compañía para la que va a trabajar y al inicio las cuida como eso, pero sólo pasa un año de su estadía ahí y ya comienza a decir palabras como “y dónde esta mi grapadora”, “cuidado con coger mi lapicero!”, “ me llevo mi silla a mi escritorio nuevo” (confieso que todo esto lo digo). Amigo, le digo yo, que nada de eso es SUYO, todo pertenece a la empresa así como usted lo pensó el día que entró por primera vez a la misma, y créame, si se lleva la grapadora el día que lo liquiden porque es lo último de lo muñequito grapando y no encontrará otra igual y lleva con usted los X años de labor en la misma y la considere su compañera, pues déjeme decirle que usted esta “robando”, sí así es, aunque suene feo.

*  Sé que debemos tener conciencia de que al entrar a una empresa debemos adquirir una posición de que somos parte del Grupo, Familia, Consorcio o como le llamen a donde usted trabaje para que realice su labor con todo la seriedad y los valores, misiones y demás que la misma tenga (es parte de la ética y de su deber como profesional). Pero eso no implica que usted se crea que esa empresa es suya, no importa que sea la carita del jefe o jefa o tenga cuchumil años trabajando, y entienda que la empresa sea la que le debe a usted por tal “lealtad”. Amigo mío, no llore el día que le digan que van a prescindir de sus servicios, porque ese día va a llegar, y no crea que se le va a caer una esquina al edificio principal el día que salga por la puerta, porque NO, el edificio puede que hasta mejore (lo siento).

*  Este punto no tiene que ver con la empresa donde labore, si no con las calles de su cuidad, pueblo o municipio (que se yo por donde viva o maneje, camine o lo que sea) pues entienda querido amigo, que usted aunque pertenezca a ese lugar y sea dominicano de pura cepa, eso no es suyo nada mas (jajajajaja) sí nada mas, es de todos, así que aprenda a compartir y no se parquee en lugares que digan NO ESTACIONE, ni se meta en el carril contrario para pasar al lugar más adelante que ocupa otro vehículo que estaba primero. Y POR FAVOR (si es peatón), usted sólo tiene la preferencia de paso si lo hace por las líneas blancas que están pintadas en las calles (mire hacia abajo), si el semáforo esta en rojo para esa línea de vehículos o si la luz le dio paso a usted, y porque usted ponga una mano solicitando que el vehículo que tiene su preferencia o esta doblando se detenga para que usted pase, no quiere decir que debe de hacerlo o que usted es quien puede!!!

*  Otro punto es el de no querer abandonar las cosas materiales que ya ni siquiera nos sirven para algo. Dejen de guardar tantos “cachivaches”, de guardar ropa de cuando teníamos 15, suelte hermano suelte, déjelo libre! Asi le prestarán otros nuevos y de mejor uso, créame, es así!

Nada, solo quería aclarar a los lectores que todo lo que ve a su alrededor “NO E’ SUYO”, yo entendí que  ni la vida prestada que tengo, pero eso sí, mientras la tenga haré con ella mucho y viviré al máximo! Ujuu! (ok me emocioné)… la cuestión es debemos ser más realistas y aterrizarnos a lo que esta enfrente y no queremos ver. Seamos felices con lo que tenemos prestado por el momento y dejemos de creernos que se irán con nosotros para algún sitio cuando toquen el timbre.

 

Joan Patricia es Lic. en Publicidad de la Universidad Católica de Santo Domingo, madre de familia, twittera y bloguera. Si lo desean pueden seguirla en twitter: @joanpatricia6, o visitar su blog  Escritos d’Una

 

El Paracaídas de hoy: Patricia Liranzo

Como parte de las secciones nuevas del blog, aquí les publico la primera versión de “El Paracaídas”, un escritor/ra invitado, que me honre con regalarme algún escrito para entretenimiento de todos.  En esta oportunidad agradezco a Patricia Liranzo la gentileza de  colaborarme.

  

Galletas con gorgojos.

Ella se mira en el espejo retrovisor de su carro para verificar que todo está en su lugar, (pelo, maquillaje, y aretes) antes de salir del vehículo. Se encuentra lista y feliz por lo cual procede a salir. Lleva una sonrisa pintada de oreja a oreja, está que no se aguanta con esas diez libritas que rebajó fajándose como una obrera en el gimnasio, pero que bien se siente, piensa ella, ponerse esa blusa escotada que le sube sus lolas (ya voluptuosas) un poquito más.

Entra a paso firme tal cual actriz de Hollywood en la alfombra roja y se dirige a la mesa donde divisa a Juliana (pero según ella Giulianna que le da más cachet), a Laura, y Mariana, sus amigas de siempre. Ya han tomado la costumbre de reunirse una vez al mes aun a pesar de sus agendas abultadas, para sus “charlas de mujeres” donde todos lo viernes hay un tema específico. Los tópicos han sido múltiples y variados desde la salud, la nutrición, la sexualidad, la amistad, la persona, las familias, los hijos, los esposos, el  matrimonio, la pareja, el desarrollo profesional, la espiritualidad, etc. “Me fascinan estos encuentros” piensa Carla al llegar a la mesa y saludar a sus amigas de besos y abrazos.

Hoy es un encuentro libre para que las 30 mujeres que asisten fielmente a estas tertulias puedan conocerse más a fondo, la población es bastante ecléctica desde las jovencitas de 20 años pretendiendo tener atisbos de madurez y un estilo mundano, hasta la matrona de 70 que en los descansos nos encanta con sus historias de vida. Y estamos nosotras las de entre treinta y cuarenta buscando espacios para ser nosotras mismas y hablar sobre nuestras diversas facetas. Es increíble lo interesante de estas mujeres tan variadas y diversas y todas conectadas por ese ser de mujer e intuición que nos hacen tan parecidas siendo tan diferentes.

Hoy nos acompaña Sagrario, una espectacular mulata de 5 pies once pulgadas de 42 años con un pelo crespo rebelde tan suave como una mota de algodón y llevado a la altura de los hombros, con una voz mezcla de dulzura y sensualidad, con un sentido del humor único y una inteligencia por la cual hago reverencia. Todas nos encontramos alrededor de ella hipnotizadas por la manera como cuenta las cosas, pero sobre todo de su forma de ver la vida y la pasión con que experimenta las cosas aun pesar de los desaciertos.

Ella nos cuenta que en un viaje a Trinidad y Tobago por asuntos de trabajo, ¡Ah Sagi¡( como le gusta que la llamen) es antropóloga; conoció en la conferencia a la que asistió a un “hombre-colega”, una de sus tantas clasificaciones de los tipos de hombres. Nos explica que en la fluidez que da conocer un mismo tema fueron conversando y conversando, y de repente en tan solo cinco días de trabajo se convirtieron en mejores amigos. A la Sagi le brillaban los ojos al decir lo interesante de la experiencia, pues había camaradería, sencillez, apertura (manteniendo la dosis adecuada de misterio) e intercambios teóricos, desde los antropológicos hasta los chismográficos del Jet Set internacional. También había unos cuantos besos e invasión del espacio personal con permiso del visitante, para al final fundirse en un fuerte abrazo. “Fue simplemente una experiencia única” decía la Sagi, gesticulando para darle la intención del momento a la audiencia ensimismada en la maravillosa forma de expresarse de la “cuenta cuentos” como le digo yo en la intimidad de mis pensamientos.

El último día frente a la playa del hotel de esa pequeña isla tan parecida a la nuestra pero llena de orden y cuidado, se encontraban los dos con una botella de vino disfrutando de sus últimos momentos. El “hombre-colega” como se refirió la Sagi durante toda la anécdota; galante, le pide que se sigan comunicando, que hace mucho no tenia una conexión tan especial con alguien. En ésto la interrumpe Juliana (o sea, Giuliana), siempre inquisitiva, y le pregunta a Sagi por qué no le dice su nombre al “hombre-colega”, y ella le explica, que en situaciones como esa el nombre no importa, el nombre pone limites, dibuja el espacio de interacción, impide que fluyan las ideas inconscientes, nos da la sensación de prolongación y durabilidad en el tiempo. Giuliana se extraña pero se queda en silencio tratando de comprender qué quiere decir Sagrario.

Ella (la Sagi) hace silencio y lo invita a que le exprese eso de la conexión especial y él se engrandece diciéndole una lista exhaustiva de todas sus cualidades humanas y físicas que él notó en “tan solo 5 días”. El se explaya mostrándole  una vena poética que, la Sagi admitió, no se imaginaba y le gustó. Entre una cosa y la otra le dijo: “Como tú eres tan importante para mí, y has sido algo inesperado en mi existencia, un regalo del destino, tengo que decirte que en este momento estoy terminando mi relación, pero esto no impide que podamos conocernos más a profundidad pues sé que con alguien como tú no me voy a volver a encontrar”…

Sagrario lo miró detenidamente y al escuchar las últimas palabras algo de su alma se agitó, pues la ilusión, agrega ella, es casi genética en el alma de una mujer. Como ella ya había vivido algunas historias y había aprendido algo de la vida, separándose levemente le dijo al hombre-colega: “tú también eres un ser muy especial y ha sido maravilloso conocerte pero yo, no como galletas con gorgojos”. Y dándole un beso suave en los labios se despidió, tomó la botella de vino y se fue caminando sola alrededor de la playa.

 

Breve información de mi Paracaídas de hoy:

Patricia es Psicóloga graduada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), con maestria en Psicología Clínica de la UASD.  En su consulta privada, Servicios Psicológicos Integrados (Calle Seminario No. 60 Plaza Milenium, tercer piso, Suite 9-C Piantini/809-541-7623, 809-421-0016) , trata personas con problemas emocionales, ansiedad, depresion, soledad, duelo, etc., tanto de forma individual como en parejas, para adolescentes y adultos.  Bajo SPI desarrolla un proyecto llamado GEPSI (Grupo de Evaluación Psicológica) donde realizan Evaluaciones psicológicas clínicas y evaluaciones psicológicas vocacionales.