6 Cosas que Aprendí de los Avatars en Twitter

Twitter Avatars

Dicen por ahí “no crean en avatars”, y es que muchas veces se suben fotos tan modificadas, que ni mostrando la cédula se puede creer que la foto es del usuario en cuestión.  Es por eso que me dediqué a observar y este proceso trae consigo un aprendizaje.  Les dejo con las 6 cosas que aprendí viendo fotos en Twitter.

1.  El que usted modifique y modifique una foto, le ponga un brilito, le quite una sombra, se arregle el espacio entre los dientes como en las vallas de la campaña de Margó, no va a cambiar para nada la forma en que usted se ve. Cuando la gente la conozca se dará cuenta de que usted es fea, y el que ya la conoce cuando vea la foto dirá “Bárbaro! Fulana se pasó con el fotochó!”

2.  El que le dijo a usted que subir una foto, to’ suda’o acabando de salir del gimnasio es algo sexy, y que hará que las mujeres se vuelquen en DMs para usted, estaba muy equivocado. A menos que usted sea David Beckham o alguien parecido, deje de privar en chulo! Si usted no va a poner fotos de su six pack marcadito-marcadito, no nos insulte.  Es lo mismo que una mujer con los senos en el ombligo se ponga a subir fotos topless… verdad que no le gustaría? Líbrenos de semejante espectáculo desagradable.

3.  Yo quisiera saber quien fue que le dijo a las mujeres que ahora tirarse una foto mirando de lado y con la boca como un fui de gallina es sensual?  O que tirarse una foto en “ángulo” desde arriba y estericando la mano de forma que sólo se le vea la cara, hará que usted se vea flaca?  A la gente tambien en la cara se le ve que es gordita (no es criticando, que también era gordita)

4.  Fotos en Bikinis acostadas: Amiga, ese truco lo uso yo también, acostadas todas nos vemos sin barriga.  No estamos engañando a nadie.

5.  Es muy conveniente subir fotos cuando estamos en sitios “nice”:  “@Romana” (Sin “La”, nunca he entendido eso), “@CapCana”, “@Miami”.  Pero cuando estamos en sitios pupulares… a nadie se le ocurre decir nada.

6.  Fotos en ropa interior, con cara como que acaban de “deflecarla”, y poner en su “Bio” que es la princesa de Dios? Jum… a menos que Dios sea el nombre un piano bar donde usted trabaja, deje su locura y sea coherente. Que todo el mundo sabe que usted anda “buscando mention”.

Por último, una sugerencia:  No ponga fotos de muñequitos, ponga una foto suya que todos queremos saber cómo se ve.  Eso sí…. Sin “truqueo” que eventualmente nos daremos cuenta.

6 Que Aprendí con Sumito sobre la Comida

SUMITO ESTEVEZ

Yo soy adicta a los programas de cocina, me gusta verlos y los disfruto al máximo.  No me importa si los ingredientes que están usando no se pueden conseguir en República Dominicana, tampoco me importa si están cocinando mariscos, a los que soy alérgica; y honestamente tampoco es importante si recrearé luego alguna de las recetas que veo en TV, y por lo general sólo lo hago de vez en cuando.  Pero hay algo en ver los programas de cocina que me relaja.

También tengo mis listica de chefs favoritos, una listica personal, y que no obedece ningún orden.  Uno de esos es Sumito Estévez, así que imaginen mi emoción cuando me enteré que estaría en vivo en Taste Santo Domingo.   Sobra decir que estaba en primera fila viéndolo.

Mientras se desarrollaba su participación, aprendí algunas cosas sobre la comida a través de él: 

1.  Así como la música, la comida definitivamente es un lenguaje universal.  No importa de dónde uno venga, la comida, la buena comida, es un placer compartido por todas las culturas.  Cuando un extranjero viene a tu casa, lo primero que haces es preparle algo típico, algo de tu tierra, para que te vaya conociendo, es tu carta de presentación, es parte de tu identidad y en cierta forma define lo que somos.

2.  Lo común es sin lugar a dudas exótico.  Lo que para nosotros es algo básico, común, el día a día culinariamente hablando, para muchos es algo diferente, exótico y muchas veces desconocido.  (Hay que ver lo emocionado que estaba Sumito con una Yautía amarilla que encontró en el mercado, estaba maravillado con eso!) .  Muchas veces menospreciamos esas pequeñas cosas que nos hacen ser lo que somos y olvidamos que precisamente eso es lo que nos hace únicos, y casi siempre esperamos que venga otro a recordárnoslo (esto aplica en la comida y en la vida en geneneral).

3.  Un nombre bonitoso, nos cambia la percepción del plato.  Y yo creo que hasta lo internacionaliza.  Resulta que al chef lo llevaron a comer platillos típicamente dominicanos y hubo uno que le encantó, y le gustó tanto que como parte de su demostración se dedicó a preparar lo que al finalizar el plato llamó “Sopa de Caraotas con Crocante de Arroz”, ese nombre a nosotros no nos dice nada, pero al dominicanizarlo no es más que: concón con habichuelas!!!

4.  Cocinar es un detallazo!  Cuando usted cocina para alguien denota apreciación, un sentido de querer agradar, es más es hasta muestra de cariño.  Cuando a usted le es “inclusive” la visita que va para su casa esa noche, usted pide la comida, pide una pizza, comida china, sushi, lo que sea… pero no lo prepara usted.  Y si de paso la persona que le cocinó es un cero a la izquierda en el arte culinario y se fajó siguiendo una receta para agradarle… Sea agradecido que eso no es todo el mundo que lo hace.

5.  La comida es un paseo por la memoria.  A quién no le ha pasado que comiendo algo, o el simple olor de cuando están cocinando un plato en específico lo transporta a otro lugar, le hace recordar momentos, e incluso puede brindarnos una sensación de bienestar asociada al mismo? 

6.  Por último:  El que cocina no friega.  Eso no lo dijo él, lo digo yo.

6 Cosas que Aprendí de las Películas de Terror

No importa el que sea, te van a agarrar!

Ultimamente me he dado cuenta que uno aprende mucho y encuentra fuentes de sabiduría en lugares donde ni por equivocación lo hubiera imaginado, esta es una de las razones principales por las que me surgió la idea de esta sección para el blog.  Y como el cine no es una excepción, iniciemos con las  “6 Cosas que Aprendí de las Películas de Terror”

1.  Si usted es morenito, latino, rubia o un tipo que priva en bueno, usted es el primero que se va.  Sí, así es.  No importa que al lado del asesino se encuentre el protagonista con un balazo en una canilla que no lo deje caminar, y que usted en plena condición física esté lejísimo, al primero que van a destripar es a usted.  De eso no hay duda.

2.  Debajo de la cama no es un escondite original.  Nunca, nunca, nunca se le ocurra meterse debajo de la cama.  En una habitación donde ni una ventanita hay, no cree usted que es el primer lugar donde el asesino psicópata, que aparte de todo es inteligentísimo (cosa que a usted que se metió debajo de la cama, le falta)  lo va a buscar?  Eso se “cae de la mata” por Dios!

3.  Correr no siempre es la mejor opción.  Es que no importa que usted “juiga” más que Félix Sánchez.  No importa que Forrest Gump sea una manita de bingo delante de usted.  Es segurísimo que el asesino, caminando calmadamente, descalzo por el campo y atravesando par de vigas prendidas en candela, lo va a alcanzar!  Y cuando lo alcance, usted va a estar demasiado “eplota’o” para darle aunque sea una galleta.  En pocas palabras… a usted se lo van a “lamber”.

4.  Usted le dio dos tiros, una puñalada, es más lo enterró vivo… no importa, sólo recuerde que el asesino NO esta muerto.  Sí, aunque usted lo vea que se cayó al piso, que no se mueve y que tiene rato así, desde que usted se voltee o peor aún si usted es uno de los personajes listados en el punto 1, lo más seguro será lo suficientemente idiota para acercársele “a ver si ya se murió” y justo en ese momento es que usted se muere, pero no lo mató el psicópata asesino, no se equivoque, a usted lo mató su estupidez.

5.  Pero si a usted lo invitan a una finca, mansión, isla exótica o cualquier destino “sospechoso”, y al llegar al sitio, está oscuro, sucio, sin energía eléctrica, lleno de telas de arañas; si  par de personas del pueblo le dicen que se vaya y le hacen unas cuantas historias de sucesos extraños ocurridos en el lugar y aún así usted decide quedarse por andar privando en valiente, pues está muy bueno que lo eliminen antes del final de la película, usted se lo merece, es más, usted se lo buscó!

6.  Como punto final, ése precisamente es el punto: que no hay final.  Tomando como referencia el punto 4, el asesino nunca muere, desaparece o deja de existir, y en el caso de que así sea, siempre aparece un hijo, la mamá, un sobrino o hasta un perrito realengo buscando revancha.  Por lo tanto es recomendable mudarse del país, cambiarse el nombre, evitar todo contacto o recordatorio de lo que pasó y seguir adelante.  Sólo así, 2 años después cuando usted viva una vida tranquila y feliz, los desgraciados de Hollywood nos traigan una una secuela.

Con todo esto aprendido, creo que yo sería la única sobreviviente en una película de terror… yo soy demasiado pendeja para privar en valiente.

6 Cosas que Aprendí en Twitter

Sígueme! @dtezanos

Yo llegué a Twitter por casualidad, porque Samir Saba (@SamirSaba) puso en Facebook que tenía como objetivo llegar a los 300 followers, y yo pensé en ayudarlo, así que me registré y me dediqué a seguirlo.  Fui agregando a mis amigos que ya tenían cuenta, y mediante ellos fui agregando gente que me parecía divertida, interesante y algunos artistas y personalidades del medio.

Al principio no lo entendía, 140 caracteres me parecían muy poco para expresar una idea, sobre todo para mí que me gusta ser específica y escribir más de la cuenta, pero pasado el tiempo le fui tomando confianza y hoy sigo y me siguen cantidad de personas a las que nunca he visto, a algunas ya tuve la dicha de conocer en persona, y no me quejo he encontrado gente interesantísima.

Basándome en mi corta experiencia, he sacado mi pequeña listica de las 6 cosas que aprendí en Twitter:

1.  Las personas afines se atraen.  No sé si tiene que ver la famosa ley de atracción, pero entre todos los followers y personas que yo sigo llega un momento en el que sólo quedan en tu TL las personas que son afines a ti, aquellas con cuyos tweets te identificas y llega un punto en algunos casos en el que puede surgir un sentimiento de “te conozco aunque no te conozca”, una cosa muy chula.

2.  Los followers no son tus amigos.  A menos que lleves esta relación del ciberespacio a un terreno real, eres solo parte de una red social como millones de personas, y al momento que metas la pata muy probablemente aprendas esto (para muestra remitirse al Caso Perla)

3.  La vida esta llena de expertos.  Sí, he descubierto que hay un experto para todo, hasta un experto en cómo pelar chinas (naranjas para los más evolucionados).  No sé si esto será bueno o todo lo contrario.  Pero al momento que escribes algo sobre un tema en particular sale un “experto” a refutar tus razonamientos, pueden ser deseos de “sonar”, deseos genuinos de ayudar o simplemente pedantería.

4.  Todos somos diferentes… algunos más tristes que otros.  Sí, hay mucha tristeza regada en el mundo.  Si me baso en los tweets que he leido, no pasa un día en el que no lea no uno sino varios de estos tweets que denotan tristeza.  Y yo me pregunto… claro que es válido sentirse triste en determinado momento y expresarlo, pero constante y eternamente triste? Es preocupante, porque ahora vivimos en la vía rápida todo el tiempo: trabajo, estudio, buscar a los muchachos al colegio, el salón, atender al marido, con todas esas cosas debemos sacar un tiempito para darnos cariño y no agotarnos emocionalmente.  Peeeeero así como hay gente triste, y gente mala y venenosa con deseos de que se te parta una uña o aumentes 20 libras para ellos sentirse mejor con ellos mismos;  no puedo negar que he conocido cantidad grandísima de gente chula, gente que me ha demostrado ser buena,  personas a las que aún sin habernos visto face to face descubres que comparten tu misma forma de ver la vida, de percibir las cosas, y eso es priceless; es un escape a la cotidianidad entrar a mi cuenta y leerlos, me distrae y me relaja.  Por último, he encontrado dos o tres que creen que uno está en esto para “ligar” o levantarse a alguien… probablemente esos tengan todavía activa su cuenta de  Hi5… evolucionen misijos!

5. Las “celebridades” no son tan célebres.  Sigo algunas celebridades o personalidades del medio artístico, deportivo y político locales e internacionales.  Al principio seguía a muchos, pero mi lista se ha reducido considerablemente a aquellos que han demostrado que son ellos mismos los que escriben en su cuenta, y no sólo eso, sino que han demostrado ser interesantes fuera de un escenario o fuera de su persona pública. Porque la mayoría no tienen la menor idea de cómo manejarse, y en muchos casos tienen a publicistas manejando sus cuentas y se han reducido a ser sólo una valla anunciadora de sus actividades, o una máquina de RTs a los elogios.

6. Una cuenta personal es personal.  Me explico… sigo varias marcas, tiendas, empresas y medios de comunicación que incursionan en twitter de una forma muy exitosa y otras no tanto.  Una empresa/marca no puede escribir “tengo sueño” o “tengo hambre”, mucho menos ponerse a “hacer cuentos” con sus followers, para eso saque su cuenta personal.  Las empresas pudieran invertir en compañías o personas que se dedican a esto, que puedan manejar la cuenta de una forma profesional.  Para poner un ejemplo, de las cuentas que sigo  (o seguía) hay algunas que opino se manejan extremadamente bien: @PizzarelliDO, @BrahmaLight,  @CervezaTHEONE,  @CervPresidente,  @DominosPizza_RD,  @JumboRD (a mi juicio una de las mejores), @OakleyRD, @V8SplashRD.  Sin embargo hay otras a las que sinceramente les recomiendo que cancelen al que sea que les maneja las cuentas en Twitter: @chivasRD (llenándole el TL del disparate de #Chivasgenerosidad),  @RonBrugalRD (para mí la peor cuenta de una marca en twitter), @OrangeRD (dejé de seguirlos cuando el concierto de Chayanne, porque estaban twitteando hasta cuando Chayanne iba al baño), y hay muchas cuentas más que son terriblemente mal manejadas, pero ahora no las recuerdo.

Lo mejor de todo es que el aprendizaje sigue, uno aprende mucho de experiencias ajenas, se propician debates con criterio, con los artículos compartidos llego a enterarme de cosas interesantísimas y… bueno tambien está el bonche, el coro y los canes porque en la vida no todo es estudio!

(Sígueme en Twitter: @dtezanos)

6 Cosas que aprendí cuando mi corazón se rompió

(Antes de leer, excúsenme el uso de algunas palabras, pero es que de otra forma este post no tendría el tono que debería)

Gran cosa… eso con “teipi” tiene….

Yo creo que de todo en la vida, tanto de las cosas que consideramos triviales, como de aquellas que consideramos  “Life changing events” (no me fuñan con el asuntico de que escriba en español que este blog es dominicano, este blog es mio y si usted no sabe inglés no lea, que yo escribo como quiera)… uno aprende algo, lo que sea.  Así que aquí les dejo una pequeña listica de las cosas que más me sorprendieron en ese momento cuando uno quiere que se lo lleve una patana cruzando la Luperón, en el entendido de que casi nadie cruza a pie, pero no importa.

Aprendido y anotado....

1.  Que nadie está a salvo.  Esto le pasa a cualquiera, por más que usted entienda que es un “fuerte, que no se enamora de nadie, que cuando manda a freir tusa a alguien se le olvida de una vez”, prepárese a comerse todas sus palabras con guineitos, que eso es simplemente que no ha llegado esa persona que le va a poner el mundo de cabeza, eso es simplemente que no ha llegado quien, sin usted darse cuenta, se convertirá en el objeto de su amor, para despues descojonarle la existencia.

2.  Que no hay límites para el ridículo.  Sí, que por más que usted lo criticó, que por más que dio cuerda… usted también se sentirá tan pupú un día que cederá ante los impulsos endemoniados del amargue y pondrá un status depresivo en Facebook, BBm y/o Twitter, (o escribirá un post en su blog… sí, igualito que este o peor).  Que “se le va a importar” que le “cojan pena”, aunque segundos después vuelvas a la realidad y lo borres, el caso es que hiciste tu ridículo, y eso es lo menos grave.  Es probable que algún día y sin motivo alguno te rajes a dar grito delante de la gente, en el gimnasio, en el carro o en la oficina.  Pero no te preocupes…. hay ridículos peores (trust me.. I know)

3.  Quiénes son tus amigos.  Lo más probable descubras que recibirás apoyo de quien menos lo pensaste, y que quienes pensabas que estarían a pie de guerra contigo, dejaron el claro (salvo algunos casos de solidaridad a prueba de todo claro está).  No apareció por parte un “cómo te sientes?”  “Cómo está tu vida?” o algo más simple, algo menos intenso como un “Vamos a tomarnos una cerveza hoy”; aunque ni siquiera te toquen el tema, simplemente para que tú sepas que están ahí, para que el vacío existencial que ahora te crece en el pecho se sienta más pequeñito.  Nooooo, resulta que quienes estarán pendientes de ti son aquellos que ni te imaginas, que seguro ni considerabas amigos, pero cuya solidaridad te confortará y en cierto modo de ayudará a caminar entre tantos “what if”, porque a uno de eso es que se le llena la cabeza.

4.  Que no eres tan noble.  Sí, aprenderás que no eres tan noble.  No quieres un amigo que se te siente al lado a decirte que todo va a salir bien, que estas cosas pasan y que vas a salir adelante.  No… tú lo que quieres es que se siente contigo a idear planes (que nunca tendrás intenciones de cumplir) de cómo joderle la vida a ese desgraciado.  Tú lo que quieres es tener la certeza de que ese HDLGP va a ser infeliz toda su vida y que se lo va a llevar er diablo.  Ese asuntico de “yo deseo que sea feliz” es un disparate de grandes dimensiones, porque cuando uno tiene su corazoncito roto quiere que al causante se le rompa no solo el corazón, sino el c*lo.

5.  Que el dolor es físico.  Que esa idea romántica del desamor es una creación de Venevisión, Vanidades y Disney.  A uno le falta el aire, se marea, hiperventila, le duele el pecho, le baja la presión y no tiene deseos de levantarse.  Que paradojicamente a sentir un vacío en el pecho, el pecho le pesa, que pensar le cuesta y que la falta de concentración ataca.  Que uno se quisiera dormir y que al despertar ya no sienta nada de nada.  Y que lo único que mantiene a uno caminando es la seguridad de que esto pasa, porque si no fuera por eso hace rato que uno se hubiera ahogado en el inodoro.

6.  Aprenderás que eres fuerte.  Si no te pegas un tiro, aprenderás qué tan fuerte eres.  Crecerás.  Entenderás que hay cosas que no dependen de ti.  Que lo que sí depende de ti 100% es como actues frente a las situaciones, que lo que sí es tu responsabilidad es lo que sientes y el enfoque que le das a las situaciones y las decisiones que tomes a partir de ellas para solucionar tus asuntos internos que solo pueden ser resueltos por ti, y dependiendo de estas decisiones te aseguro que saldrás de todo esto (porque se sale, créeme) sintiendote mejor persona, que eres capaz de sortear mil y un obstaculos, porque si esto no te hundió… uff eres insumergible!  Y esto es quizás lo único que hace que valga la pena.

Supuestamente después uno se pone contento de nuevo.