Me estrené con UBER

File illustration picture showing the logo of car-sharing service app Uber on a smartphone next to the picture of an official German taxi sign

Por lo general yo voy a la oficina en Taxi, así que cuando me hablaron de Uber y vi la interesante propuesta y las tarifas estimadas que tira la aplicación, por supuesto que estaba loca por solicitar uno.

Y esta mañana por fin encontré disponible! La verdad es que tenía alrededor de una semana tratando de ubicar uno y no encontraba vehículos disponibles en las áreas donde estaba (los solicité desde tres locaciones diferentes). Debo decir que en contraste con los taxis regulares, tiene sus muchas ventajas.

Lo primero es que no hay intercambio de efectivo. O sea que se acabó el pararse en una Bomba a cambiar dinero porque el Chofer no tiene menudo. Aunque uno le pague con 500 pesos y la tarifa sean 250, ellos “no tienen menudo”.

Garantizan que te enviarán un vehículo en excelentes condiciones, con aire acondicionado.  No hay miedo de que se te vaya a romper la ropa, que el asiento esté mojado, que los cristales no bajen y que el aire “ayer mismo se dañara”.

Una de las cosas que más me gustó es que no hay que llamar, usted solicita en la aplicación y ellos le informan si tienen vehículos disponibles y cuál vehículo lo estará recogiendo (informando el número de placa, marca y modelo del mismo), así como el nombre del conductor. En la aplicación uno sigue el trayecto del vehículo hasta que se encuentra en la puerta de tu casa, dándose cuenta si está metido en un tapón, y en qué tiempo estimado llega. Así se evita uno salir a la puerta de la calle, arriesgándose a un atraco oportunista, parada como una vela a esperar que llegue un taxi que dijo hace 15 minutos que llegaba en 3, y que cuando uno llama a la base le dicen “dele un minuto” y uno le da 5 y nada de aparecer.

Al llegar el vehículo el conductor se desmontó, verificó que yo era la persona a quien venía a recoger y se presentó. Para mí es muy importante la seguridad, y además esto evita que el vehículo sea abordado por un pasajero equivocado. Yo creo que aparte de estas formalidades lo único que el conductor, quien de paso estaba muy formalmente vestido, (cero camisillas y pantalones en las rodillas), sólo me hablá para preguntarme qué tipo de emisora prefería escuchar y algunas cordialidades.  Lo que está muy bien porque odio que me pongan tema.

Luego de mil tapones y llegar a la oficina, en la aplicación el conductor da por terminado el servicio y el sistema ofrece la tarifa a pagar, la misma es cargada automáticamente a la tarjeta de crédito. Una maravilla.

Sin embargo me atrevo a dar un par de recomendaciones para quienes deseen usar el servicio:

  1. Si vas a distancias largas en horas pico, donde todas las rutas son tapones eternos, como yo que tengo que atravesar la ciudad para llegar al trabajo, te recomiendo pedir un taxi regular, un taxi regular te va a cobrar la tarifa X, sean 200 o 250 pesos, ya sea que dure 25 minutos o 1 hora para llegar. Puede que al taxista se enoje y se pase el viaje entero tirando chuipis, arrugando la cara, y zapateando en los semáforos, porque usted va muy lejos y porque los tapones están en todas partes, pero al final le va a cobrar la tarifa de la base. Yo hoy pagué el doble de lo que pago en un taxi regular en el mismo trayecto a la misma hora.
  2. Si vas a solicitar el servicio, no esperes la última hora para hacerlo ya que como no hay muchos vehículos registrados, puedes durar un buen rato hasta que encuentres alguno disponible.

Intentaré tomarlo de nuevo en otra hora y la misma distancia para ver qué tanto es la diferencia en precio, cuando el tiempo es menos. Mi viaje de esta mañana fue de 59 minutos.

La verdad es que aunque pagué más de lo esperado/estimado, no me arrepiento de haberlo hecho pues fue una experiencia muy diferente a las cuerdas que normalmente yo cojo con los taxistas.

Esta mañana viajé con Enrique en un Kia, pero no recuerdo el modelo.  Recibí un muy atento servicio y altamente recomendado.

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