Las Crónicas de Lola: Las Amigas Peligrosas

Uh Uh Uh Uh... ningún, ningún

Uh Uh Uh Uh… ningún, ningún

– Pero ven acá Lola, ¿y Ramón?

– ¡Ay no mi amor!, a Ramón le retiré la camiseta como dicen, porque yo no soy relajo de nadie.

– ¿Pero,  y cómo así?

– Es que yo no comulgo con eso de que el marido de una ande por ahí de arriba para abajo con amigas sospechosas,

– ¿“Amigas sospechosas”, y cuáles son esas?

– ¡Pero esa pregunta se cae de la mata! Existen unos tipos de “amiga” que el varón de una no puede tener, porque uno tiene que salvaguardar la relación, ser precavida y andar viva, que cualquiera de esas “anmigas”  en lo que tú miras para el lado te roba el marido y ni cuenta te diste. Después de muchos años de expeciencia, yo no acepto que mi marido tenga amigas que caigan en las siguientes categorías:

1. Mujeres solteras, con muchos cuartos y que no trabajan.  Este espécimen lo que más tiene es tiempo y dinero para beber y pasarse el día dando rueda en jeepeta quemando gasolina. Nadie sabe de donde saca el efectivo, y corren rumores de que un funcionario la mantiene. Les encanta coger carretera y cruzar el peajes.

2. Mujeres con un novio que nada más lo conoce ella. Me explico: ella supuestamente tiene un novio, al que ama con locura, pero nadie lo ha visto, nadie lo conoce.  Esta amiga cuando se arma cualquier actividad siempre llega sola y anda buscando bola para llegar a su casa porque a ella “no le gusta manejar sola y de noche”. Esta especie es muy peligrosa, porque pica por abajito.  Aquí también podemos incluir a la mujer cuyo marido viaja mucho por trabajo, porque esas tienen un vacío que llenar.

3.Promotoras: Nunca, nunca, nunca amigas promotoras, mucho menos de bebidas energizantes.

4. Mujeres solteras, relambías, cariñosas, bebedoras y que nada más andan en ropa corta. Como soltera al fin, esta mujer no tiene problema de horario para andar. Mientras las otras mujeres están buscando a los muchachos en el colegio ella está “tirando” frias en el car wash de la Churchill, bebiendo a pico de botella y haciendo muecas con el trago, lo cual es el símbolo internacional de la mujer vagabunda.

Pero la lista no se queda ahí, nunca confíes en una “mejor amiga” de tu marido que tenga crédito donde Correa, que pite con dos dedos en la boca o doblando la lengua. Tampoco es buena si ha ido a Máximo Playa, si ella considera ropa de oficina un escote hasta el ombligo y usa ropa de brillo para ir a trabajar. Y mucho menos la que cuando suena “Cosas de él” de Mirian Cruz vocea “diablo que disco” y le da un manoplazo a la mesa.

– ¡Pero hay que ver que tu eres una mujer machista, retrógrada y atrasada! Por eso es que yo digo que esta sociedad va para atrás.

– Unju… sí… yo seré muy atrasada, pero el día que Pepe te presente una “amiga” y al preguntarle qué hace, la mujercita te salte con que ella baila, y no ballet, sino de noche, con poca ropa y de brillo, te apuesto que ahí mismo se te quita lo feminista, evolucionada y avanzada….   Anda viva, Fifa… Anda viva!

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