Las Crónicas de Lola: De cómo olvidamos sentir la Navidad…

 

 “Pero aquí no se mueven ni los pensamientos! Y este tapón? Tiene que ser un AMET, solo sirven para eso y para agarrarte justo cuando estás contestando el celular dentro del vehículo”

Como las calles de Santo Domingo son ideales para maquillarse, revisar Twitter, subir fotos a Facebook, leer actualizaciones en BBm para saber quien se esta decacarando o en echavainismo, asi como pararse a comprar limoncillos en el mismo medio,  Lola revisa sus correos mientras piensa que debe haber una razón para este embotellamiento que no es típico a las 7 de la noche, cuando suenan las notas de una canción familiar, muy familiar “Last Christmas I gave you my heart…

“Anda pa’l carajo, estamos en Navidad!”

Llega a casa de Fifa, entendiendo ahora que los bombillitos en la casa del frente no es un nuevo restaurante chino, sino la señal inminente de la llegada de la Navidad, que aquí es en octubre.  Y abría la puerta del apartamento iniciando su descarga emocional.

– Ya sí es verdad que nos fuñimos, para llegar a un sitio habrá que salir 2 horas antes, si no has comprado ropa últimamente hazlo online. Si crees que podrás poner pie en un mall estás equivodada, a menos que quieras “jalarte” las greñas con tres locas por los últimos dos trapos bonitos que queden.  Ay no! Yo no nací para el hacinamiento! Se acabó la tranquilidad, llegó Navidad, y en este país eso dura 3 meses!

Se detiene y mira a su alrededor: cajas abiertas, un arbolito a medio decorar y Fifa con una copa de ponche en la mano.

– Lola, pero Cima Sabor Navideño tiene rato sonando! Cuesta llenó la tienda de bolas y nacimientos, y en todos los semáforos te quieren vender un gorro feísimo de Santa Claus con tres estrellas que prenden y apagan.

–  Noooo! Ahorita en el trabajo me querrán meter en un Angelito, y hay que decir que “Si” por compromiso porque hay dos jefes relambíos que se metieron para “compartir”,  si dices que no, eres la anti-chévere, la daña-grupo.  No entiendo cuál es la necesidad de forzar ese hermanismo que sólo se ve en estos meses, porque desde que llega el día 2 de enero ni te saludan en los pasillos.

– Los Angelitos son chulísimos, ya yo me metí en dos.  Además eso es lo bueno de esta época, uno se acerca a los demás. La gente está contenta y por unas semanas se olvida de los problemas y le da paso a la alegría! Deja esa actitud que te me estás pareciendo al Grinch.

–  Fifa, si te sale un jefe en el Angelito nada más que te llevo er diablo, eso es un problema que te cae. Qué le regalas? No le puedes salir con un bastoncito de chocolate o un peluchito de sombrerito ridículo.  Y respétame al Grinch, ese pobre incomprendido, uno de los personajes más honestos de la literatura infantil, ese sí sabía el treatro comercial y sin sentido que nos montan en esta época. Y el que venga a despertarme a las 3 de la mañana sonando dos ollas, ahí mismo lo borro con excremento de felino doméstico, que Aguinaldo ni Aguinaldo, yo relleno a cualquiera con un boche a esa hora. Definitivamente la Navidad estresa!

– Te estresas porque quieres, porque te has dejado influenciar por el materialismo que nos quieren imponer. Quizás este bombardeo comercial te ha endurecido. Ya no recuerdas lo chulo que era bailar un merengue pegadito en La Flecha del Malecón el primero de enero esperando el Sol? Recibir y dar regalos a la familia, y cómo se sentía compartir ese desayuno del 25 de Diciembre?  Lola, la Navidad es lo que hacemos de ella, no lo que nos venden.

– Ayyyyy no mi amor, ya te pusiste intensa,  me voy para mi casa, la nostalgia y la melancolía no van bien conmigo. Zafa Fifa! Hablamos después.

Lola enciende su carro y como a la vida le encanta reírse de uno, y cuando el universo tiene que conspirar para que algo pase lo hace con un empeño que da miedo, de las bocinas sale la voz exquisita de Milly Quezada entonando las frases del glorioso tema “Volvió Juanita”.  Los ojos de Lola se nublaron y  recordó esa Navidad cuando conoció a Ramón y bailaron “La Faldita” de la Coco Band, que en ese momento pasó de ser el más ordinario de los merengues a su himno romántico personal.  Volvió a ese diciembre cuando luego de 5 años estudiando fuera, Fifa regresó al país y vio clarito la cara del güirero del perico ripiao que tocaba en el aeropuerto. Llegaron memorias del chocolate caliente de su mamá, y la imagen de sus primeros patines bajo el arbolito.  Apagó el carro y subió corriendo las escaleras.

– Qué pasó?

 – No me preguntes, no me digas nada Fifa,  pásame una bola y busca los bombillitos que este arbolito hay que terminarlo hoy!  Sírveme ponche y pon Cima Sabor Navideño a ver si ponen “La Faldita”. Y cuando acabemos vamos al video club y alquilemos Love Actually. 

– Y este cambio?

– Nada… Sólo recordé que incluso el Grinch al final… entendió qué es la Navidad.

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El Paracaídas de Hoy: Ivanny Soto

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Que define al hombre?

Sus sueños, su carácter, su actitud, su entorno, su medio, su familia, su realidad? Muchos apoyarían o estarían de acuerdo con alguna de estas respuestas, en mi opinión, lo que define al hombre es su corazón. Independientemente de que como dice la biblia: “Engañoso es el corazón del hombre, la realidad es que lo tenemos, y Dios quiere habitar en él, entonces es muy importante.

Al corazón que me refiero no es el de sangre, carne y arterias, sino al corazón donde mora la esencia del ser humano y la pasión que define su vida y su actuar. Los ejemplos son muchos, diversos, de todos los colores, grandes historias de hombres cuya pasión y fé en sus propias convicciones, que yacían en lo más profundo de su ser “su corazón”, los llevaron a desafiar el tiempo, sus realidades, sus limitaciones, su propia naturaleza.

Que era lo que todos estos hombres tenían en común, un corazón que definiría el sentido de sus vidas, por encima de cualquier realidad. A veces, no sabemos poderle nombre a esos sentimientos que nos inquietan, muchas veces, hasta molestan, porque queremos continuar la vida que tenemos, pero cada cierto tiempo, se abre en nuestras vidas un espacio y brotan los sueños y anhelos profundos, que moran en nuestro corazón. Las preguntas siempre presentes, para que vine a este mundo? cuál es mi propósito? que es lo que haré el resto de mi vida? Para algunos, ya ha estado claro, para otros es la búsqueda que no termina; y qué si echáramos una ojeadita en nuestro corazón y revisáramos que es lo que verdaderamente amamos? que es lo que verdaderamente nos hace feliz? por tonto y absurdo que parezca, muchas de la claves para responder posteriormente esas preguntas están allí.

En mi caso, mi pasión viene de la mano de conocer y explorar otras culturas, lo que me hace feliz es ir y conocer gente diferente, ver otras ciudades, empaparme de otras culturas y compartir la mía, y en ese camino hacer algo en beneficio de otros, no me refiero a obras de caridad, ni mucho menos, no es necesario ir lejos para ayudar a alguien, solo basta mirar a nuestro alrededor. Me refiero a ese contacto, ese conocimiento que se traduce en acción para ayudar, para colaborar.

Y como siempre vienen las preguntas, cómo lo hago? desde qué posición? Etc., etc., etc. y he ahí el comienzo!! He ahí, donde se comenzarán a responder las preguntas que siempre nos hacemos.

La biblia dice en uno de sus versículos que del corazón del hombre salen las cosas malas y abominables, pero también dice que Dios quiere transformar nuestro corazón para habitar en él, es Dios habitando en nuestro corazón lo que nos ayudará finalmente a trazar el rumbo para ser quienes queramos ser, para beneficio propio y de nuestros semejantes.