6 Cosas que aprendí cuando mi corazón se rompió

(Antes de leer, excúsenme el uso de algunas palabras, pero es que de otra forma este post no tendría el tono que debería)

Gran cosa… eso con “teipi” tiene….

Yo creo que de todo en la vida, tanto de las cosas que consideramos triviales, como de aquellas que consideramos  “Life changing events” (no me fuñan con el asuntico de que escriba en español que este blog es dominicano, este blog es mio y si usted no sabe inglés no lea, que yo escribo como quiera)… uno aprende algo, lo que sea.  Así que aquí les dejo una pequeña listica de las cosas que más me sorprendieron en ese momento cuando uno quiere que se lo lleve una patana cruzando la Luperón, en el entendido de que casi nadie cruza a pie, pero no importa.

Aprendido y anotado....

1.  Que nadie está a salvo.  Esto le pasa a cualquiera, por más que usted entienda que es un “fuerte, que no se enamora de nadie, que cuando manda a freir tusa a alguien se le olvida de una vez”, prepárese a comerse todas sus palabras con guineitos, que eso es simplemente que no ha llegado esa persona que le va a poner el mundo de cabeza, eso es simplemente que no ha llegado quien, sin usted darse cuenta, se convertirá en el objeto de su amor, para despues descojonarle la existencia.

2.  Que no hay límites para el ridículo.  Sí, que por más que usted lo criticó, que por más que dio cuerda… usted también se sentirá tan pupú un día que cederá ante los impulsos endemoniados del amargue y pondrá un status depresivo en Facebook, BBm y/o Twitter, (o escribirá un post en su blog… sí, igualito que este o peor).  Que “se le va a importar” que le “cojan pena”, aunque segundos después vuelvas a la realidad y lo borres, el caso es que hiciste tu ridículo, y eso es lo menos grave.  Es probable que algún día y sin motivo alguno te rajes a dar grito delante de la gente, en el gimnasio, en el carro o en la oficina.  Pero no te preocupes…. hay ridículos peores (trust me.. I know)

3.  Quiénes son tus amigos.  Lo más probable descubras que recibirás apoyo de quien menos lo pensaste, y que quienes pensabas que estarían a pie de guerra contigo, dejaron el claro (salvo algunos casos de solidaridad a prueba de todo claro está).  No apareció por parte un “cómo te sientes?”  “Cómo está tu vida?” o algo más simple, algo menos intenso como un “Vamos a tomarnos una cerveza hoy”; aunque ni siquiera te toquen el tema, simplemente para que tú sepas que están ahí, para que el vacío existencial que ahora te crece en el pecho se sienta más pequeñito.  Nooooo, resulta que quienes estarán pendientes de ti son aquellos que ni te imaginas, que seguro ni considerabas amigos, pero cuya solidaridad te confortará y en cierto modo de ayudará a caminar entre tantos “what if”, porque a uno de eso es que se le llena la cabeza.

4.  Que no eres tan noble.  Sí, aprenderás que no eres tan noble.  No quieres un amigo que se te siente al lado a decirte que todo va a salir bien, que estas cosas pasan y que vas a salir adelante.  No… tú lo que quieres es que se siente contigo a idear planes (que nunca tendrás intenciones de cumplir) de cómo joderle la vida a ese desgraciado.  Tú lo que quieres es tener la certeza de que ese HDLGP va a ser infeliz toda su vida y que se lo va a llevar er diablo.  Ese asuntico de “yo deseo que sea feliz” es un disparate de grandes dimensiones, porque cuando uno tiene su corazoncito roto quiere que al causante se le rompa no solo el corazón, sino el c*lo.

5.  Que el dolor es físico.  Que esa idea romántica del desamor es una creación de Venevisión, Vanidades y Disney.  A uno le falta el aire, se marea, hiperventila, le duele el pecho, le baja la presión y no tiene deseos de levantarse.  Que paradojicamente a sentir un vacío en el pecho, el pecho le pesa, que pensar le cuesta y que la falta de concentración ataca.  Que uno se quisiera dormir y que al despertar ya no sienta nada de nada.  Y que lo único que mantiene a uno caminando es la seguridad de que esto pasa, porque si no fuera por eso hace rato que uno se hubiera ahogado en el inodoro.

6.  Aprenderás que eres fuerte.  Si no te pegas un tiro, aprenderás qué tan fuerte eres.  Crecerás.  Entenderás que hay cosas que no dependen de ti.  Que lo que sí depende de ti 100% es como actues frente a las situaciones, que lo que sí es tu responsabilidad es lo que sientes y el enfoque que le das a las situaciones y las decisiones que tomes a partir de ellas para solucionar tus asuntos internos que solo pueden ser resueltos por ti, y dependiendo de estas decisiones te aseguro que saldrás de todo esto (porque se sale, créeme) sintiendote mejor persona, que eres capaz de sortear mil y un obstaculos, porque si esto no te hundió… uff eres insumergible!  Y esto es quizás lo único que hace que valga la pena.

Supuestamente después uno se pone contento de nuevo.

 
Anuncios

8 comentarios en “6 Cosas que aprendí cuando mi corazón se rompió

  1. 7. Todo se olvida: luego de X tiempo todo lo que pasaste lo olvidas, te la pasas analizando a cada personaje que intente “muliarte” ya que en ese gancho no vuelves a caer, pero que va, cuando vuelve y llega uno que te hace “quilin” pues olvidas todo lo anterior y vuelves a entregar el corazón con todo y las curitas.

  2. Todo eso es cierto; doy fe. Ahora, los top three :(en orden del true al super-duper-true): 3 – 5 – 4.

    -Encuentras apoyo de quienes menos lo esperabas, y uno q otro de los q creias q estarian ahi no aparece ni en los centros espiritistas.
    -He llegado a pensar q me estaba dando una sirimba y q tendria q coger pa’ Emergencias y admitirle a un pasante q estaba somatizando un mal de amor.
    -Hay momentos en los q el clichecito mas probado y bien-intencionado me saca de quicio. Hermano, hableme de hitmen, de rayar carros, de hackear cuentas de Facebook! Hahahaha =P~

    Siempre un placer leerte, Dorita. 🙂

    • dtezanos dijo:

      jajajajajajajajajajajajajaja, yo FUI a la emergencia amiga…. que te digo…. suerte que tengo mi doctora personal en el BB y al lado de mi casa!!! 🙂

  3. Yo creo que para coronar este post, deberías mencionar que la mejor de las enseñanzas que te deja el corazón “rompido” es que aprendes (punto). Yo no le pondría adjetivos ni apellidos. Lo importante es sacar enseñanzas, para lo bueno, para lo no tanto, identificar las piedras con las que tropezamos y saber esquivarlas.

    Fracasa mil veces en la vida, pero nunca tengas un fracaso particular más de una vez. Ese es mi lema, y en este tipo de situaciones, lo encuentro muy válido.

    Si un tipo te hizo TAL cosa, no seas tan m*j*na de meterte con otro al que le permitas la misma vaina. En ese caso, el problema no son los hombres que buscas, sino tú misma. Digo, no es de ti que estoy hablando, sino en sentido figurado.

    Y ya.

  4. Qué post tan exacto. Todo todo es así, pero lo mejor es que todo eso pasa, y la verdad es que uno si se pone como más contento después. Pero a la hora de la hora, cuando el evento ta sucediendo, en medio de la función, uno piensa que es el fin del mundo y que de ahí nadie sale.

    No quisiera que me pase otra vez, pero ya por lo menos se sabe que de esa se sale.

    Great reading you.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s