Mi Pai…. best dad ever !

Sí, yo sé, probablemente para el 90% de los hijos su papá es el mejor, pero yo decididamente pienso, creo, estoy convencida y no me cabe la menor duda de que el mejor papá del mundo es el mío.  Esta semana se celebra aquí el día del padre aunque yo tengo ya muchos años que no lo celebro, desde que mi papá murió hace 13 años.  Y no hablo mucho de eso, en ese día por lo general nos quedamos en mi casa y comemos con mi hermano mayor que desde hace 5 años es papá, pero en realidad hablar de papi, no es algo que hagamos mucho entre nosotros en ese día en particular.

 

Mi papi se fue antes de tiempo…. el corazón lo traicionó una madrugada de noviembre, sin que nadie lo estuviera esperando, de forma súbita y sin aviso, ni tiempo para decirle nada o para despedirse. Se había pasado el día  de bonche en la playa con unos amigos, por lo que asumo que su último día de vida estuvo lleno de cosas divertidas, así como era él.

 

El primer día del padre después de la muerte de mi papá recuerdo que fui al cementerio, porque se supone que eso es lo que uno hace: ir al cementerio y llevarle flores a la tumba de su papá, y no se imaginan lo estúpida que yo me sentí luego de un rato sentada dentro de un mausoleo mirando una plancha de mármol con su nombre… o sea él no está ahí, él no está encerrado en una caja, lo encontré tan sin sentido que esa fue la última vez que yo fui al cementerio, hace justamente 12 años.  La gente dice que hay que tener un espacio donde uno ir a rezar y que eso brinda un cierre a un capítulo en la vida y etc…. para mí eso es disparate… pero cada quien lidia con su pérdida a su manera, y eso es válido.

 

No sé… mis hermanos y yo somos como extraños en este asunto del duelo, y de cómo recordamos a papi, por lo general los recuerdos de mi papá aparecen cuando estamos muertos de la risa por algo, y es en estos momentos donde siempre surge alguna anécdota de él.   Se me ocurrió hoy escribir sobre él, no porque yo crea que a cualquier lector que caiga por aquí de casualidad le pueda interesar, pero como una forma de recordar.

 

Mi pá, es realmente único, o sea ni se lo imaginan, y es que lo que yo les pueda contar en realidad no le haría justicia.  Yo heredo de mi papá muchas cosas, desde un parecido físico muy marcado, pasando por el sentimiento de impotencia y coraje frente a las injusticias, las pecas en los hombros, e incluso el ‘privar en comemierdita’, yo creo que eso nació conmigo y los genes de mi papá son los culpables, bueno…. eso, y el hecho de que yo crecí sintiéndome especial, bonita y princesa (porque “a mí me quedan bien los sombreros y eso es imprescindible para una princesa”), y  así es cómo él nos hacía sentir, que éramos increíbles por el simple hecho de ser…. no por nada más, y eso es muy difícil de lograr; en cierto sentido yo siento que conmigo se le fue un poquito la mano, y eso me ha traído unos cuantos problemitas, pero al yo ver personas que arrastran tantos issues en su vida adulta producto de un hogar que no les reafirmaba su valor como persona, pues honestamente agradezco mucho eso.  Otra cosa, papi no salía mal vestido a ningún sitio, y no es porque sea mi papá, pero siempre parecía como salido de revista. 

 

Papi era superfan del Chavo del Ocho, y era cita fija todos los días a las 2 de la tarde sentarnos con él a ver la TV.  También era loco con los dibujos animados, se moría de la risa con Goofy y todos los días a las 8 de la noche nos sentábamos a ver el Disney Channel (en esa época era el único canal infantil que ofertaba el cable), no porque él quisiera complacernos, porque hubiera sido muy fácil que él se fuera a su cuarto a ver la TV, sino porque él era cómplice de nosotros.

 

Mi amor por el cine y el teatro viene también aprendido de él, en nuestra niñez no hubo obra teatral infantil que no viéramos, desde la Pinky, las Pantomimas Musicales, Arlequín, y hasta Chachita en el País de las Maravillas; y cuando no estábamos en el teatro estábamos en el cine.  Claro, siempre y cuando no fuera temporada de Baseball invernal, desde chiquitos estábamos metidos en el estadio Quisqueya, sobre todo en juegos de Licey y Escogido, porque aunque mi familia entera es Escogidista (otro cariño heredado de papi), mi hermano Franky es del Licey.  Mis hermanos terminaron practicando baseball  al igual que él, y mis sobrinas a los  6 meses ya estaban vestidas de rojo en el estadio viendo su primer juego.

 

A mi papá una vez sus amigos le hicieron una fiesta y lo nombraron el “Maipiolo del Año”, porque como a mi mamá no la dejaban salir mucho sola y tenía siempre que cargar con un reguero de primas, mi papá agarró a todos sus amigos y hasta a su hermano y  los casó con las primas de mi mamá.  Aquí les dejo una fotico de tan celebrada fiesta “setentosa”, en la que hubo bizcocho en forma de corazón, banda y ramo de flores cual concurso de Miss República Dominicana cualquiera.

 

 

Papi nunca, nunca, nunca, nos levantó la voz, era suficiente que nos mirara, y para mí era más desesperante  defraudar a mi papá que cualquier posible castigo, todavía hoy cuando estoy pensando en tomar alguna decisión lo primero que hago es pensar en si él lo hubiera aprobado.  Y fue eso lo que me impulsó a después de muchos años de dejar la universidad, iniciar nuevamente los estudios universitarios.

 

No obstante mi papá se separó de mi mamá, volvió a casarse y tuvo dos hijos más, siempre fue el primero en felicitarnos en nuestro día de cumpleaños, antes de que cualquier persona de mi casa ya se hubiera despertado ya él estaba llamando.  Incluso en los días de la separación reciente con mi mamá en los que ella le prohibió que pasara incluso por nuestra calle, papi nos llamaba por teléfono para que lo esperáramos en la esquina, nos pasaba a buscar y luego nos dejaba otra vez e la esquina y llegábamos a casa sin que mami supiera nada (par de veces ella se enteró y nos esperó con toda nuestra ropa metida en una funda negra de esas grandes de basura, dizque para que nos fuéramos a vivir con él).  En tiempos donde los padres cuando se divorcian de sus esposas prácticamente se divorcian también de sus hijos, sobre todo si se vuelven a casar, el hecho de que él permaneciera, se quedara ahí, fuera constante y luchara por ser parte de nuestras vidas, pues eso lo hace más increíble todavía.

 

 

Era el alma de la fiesta, siempre riendo y haciendo cuentos, y yo creo que eso lo hemos heredado todos sus hijos.  También heredamos una gran responsabilidad.  Recuerdo que para mi fue una bendición que después de no vivir los últimos años con él me tocara precisamente ir trabajar con él en su oficina, yo estaba en las nubes…. pasar de lunes a viernes de 8 a 5 con él…. o sea era lo máximo, yo tengo el privilegio de haber tenido más de su tiempo que cualquier miembro de mi familia, porque esas ocho horas diarias eran mías.  Recuerdo que una vez frente a un cliente se me salió decirle “papi”, se explotó de la risa, y ni se imaginan la cara que puso el cliente como pensando “WTF?! Y así son las cosas en esta oficina?”, papi simplemente miró al extrañado cliente y le dijo:  “no se vaya a confundir, es que ella es mi hija”.  Eso después no me volvió a pasar.

 

Justamente en esa época estrené tarjeta de crédito, una extensión de la de mi papá, que me la había dado para gastos de la universidad, comprar libros, o para alguna eventualidad.  Obviamente, yo usé esa tarjeta como cosa loca, bonches por aquí, compras por allá, en fin, yo no pagué nada en efectivo en ese mes.  Al llegar el primer estado de cuenta, papi se me sentó en el escritorio sacó una calculadora y me dijo:  “Yo no voy a Café Atlántico, ni sé lo que es Euroclub, yo no me he comprado nada en Benetton, ni he comido en Wendys, así que me debes tanto”.  Yo cogí una cuerda, y varios años después entendí que eso me ayudó a ser independiente económicamente y desde ese entonces lo he sido.

 

 Diablo son demasiadas cosas…. yo quería escribir algo bonito, como una especie de homenaje, no sé… que se viera como medio cursi, sentimentalón y dramático… algo tipo película de Lifetime o Hallmark Channel, que se le aguaran los ojos a la gente cuando lo leyera y dijera “Ay que lindo!”, pero en realidad mi papá no era así, es por eso que siempre lo recordamos cuando estamos muertos de risa, cuando estamos felices o celebrando algo, nunca lo hemos recordado con una cara triste o con un signo de interrogación, todo lo contrario.  Si ahora me preguntaran si me hace falta, pues físicamente sí, el hecho de que uno en su ausencia piensa que no fueron suficientes los abrazos o las conversaciones o los momentos, e irremediablemente uno hubiera querido más tiempo, hubiera querido que mis sobrinas lo conocieran, o que él estuviera en las fotos de la boda de mi hermano (digo en las fotos, porque aunque no físicamente yo sé que él estuvo ahí), hay muchas cosas que se quedan como inconclusas.  Sin embargo mi papá nos dio tanto mientras estuvo con nosotros que su ausencia física es casi imperceptible, porque yo siento que siempre, no matter what, él está conmigo.

 

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6 comentarios en “Mi Pai…. best dad ever !

  1. Y sin embargo sin ser tu intención lograste el cometido.

    Felicidades por haber tenido tal padre, felicidades por la mujer en la que te haz convertido pero felicidades sobre todo por compartir este post y darnos a entender lo importante del valorar las cosas que nos tocan en la vida.

    Gracias por hacerme pensar en el mio.

  2. SPIDERWOMAN dijo:

    Dios mío… cuántos recuerdos!

    Yo me acuerdo cuando tú cumpliste 12 años y estábamos en el Club Naco en la piscina, que él me sentó y me dijo “a mí me gusta que tú seas amiga de mi hija y que ella cuando salga, lo haga contigo… tú eres una muchachita muy responsable y muy seria” (yo tenía 16 cuando eso).

    No te imaginas que el día de “Los Tubos”, eso fue lo primero que pensé… en la responsabilidad para con tu padre.

    Yo recuerdo la primera vez que lo vi, que fue cuando estábamos casi al mudarnos y viendo el adelanto en las casas oigo a mi madre vociando afuera “oh Dominguito querido!”… y luego nos lo presentó como su amigo de infancia. Y también me acuerdo de la última vez que lo vi con vida y de lo mucho que gozamos ese día. Y de la despedida… pero de eso no hablemos.

    Nuestra historia es larga, Dorita… y seguirán escribiéndose capítulos… y cada capítulo que escribimos y que escribiremos, tiene definitivamente mucho de él en su tinta.

    Te quiero, loca vieja.

  3. Lo peor que hay en esta vida es tener solo una cosa de cada, fundamentalmente porque hay cosas que no se pueden reemplazar cuando se pierden. A pesar de la ausencia física siempre quedan lo recuerdos para reemplazarlos en pequeña medida.

    Un saludo desde España.

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